5 formas sencillas de evitar golpear a tu jefe en la cara

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Llega un momento en la vida de cada adulto en el que solo quieres darle un puñetazo a tu jefe. O tal vez solo los maltrata un poco, un pequeño puñetazo no estaría de más, ¿verdad? Es normal tener este impulso; es uno de los ritos de paso a la edad adulta. Si estás trabajando en ese trabajo de mierda mientras pagas tus propias facturas y vas a la universidad, querer lastimar a uno de tus jefes es bastante normal. Rara es la persona que nunca quiso golpear a su jefe.

El problema es que no podemos permitir que la gente hiera a sus jefes. Causará una anarquía total. Para ayudar a curvar su impulso cuando su jefe dice algo que hace que sus manos se cierren en puños, aquí hay algunos consejos de supervivencia:

1. Piense en ese cheque.

En su mayor parte, su jefe es quien firma su cheque. Si lo lastimas, ¿cómo vas a conseguir tu dinero? Te despedirá si le pegas. Si da un paso más y lo mata, no hay nadie para firmar su cheque ahora, ¿verdad? Puede que le lleve algunas semanas, tal vez algunos meses, conseguir otro trabajo. Y seamos realistas: no solo usa su cheque de pago para pagar las facturas. Lo usa para disfrutar de sus placeres culpables. Ya sea que sea un adicto a la moda, un entusiasta de la comida o un fanático de la tecnología, necesita su cheque de pago para alimentar su obsesión.

2. Recuerde que irá a la cárcel.

Lo más probable es que te atrapen en el calor del momento si golpeas a tu jefe. Los impulsos se harán cargo y, ¡BAM! Después de que sus compañeros de trabajo llamen a la policía, lo arrestarán. La cárcel no será tan divertida comoEl naranja es el nuevo negroo tan llamativo como lo hacen parecer esas celebridades. Te quedarás atrapado comiendo basura junto a una compañera de celda llamada Big Mama. ¿Es eso lo que quieres?

3. Piense en su reputación.

Serás pintado como el mal desempeño deficiente que siempre tuvo este loco tic en sus ojos. Su jefe será pintado como el bienhechor que nunca hizo daño. Todo el trabajo duro que dedicas a tu carrera se evaporará por completo una vez que lastimes o mates a tu jefe. Ninguna empresa querrá contratarte por temor a que lastimes al jefe.



4. Visualícelo, pero no lo fisicalice.

Si quieres lastimar a tu jefe, fantasea con ello. Sé que mucha gente dice que las fantasías pueden convertirse en algo real, pero para nosotros, los locos normales, soñar despiertos puede ayudarnos a resolver problemas. Lo más probable es que si lo visualizas no lo materialices y la mejor parte es que puedes hacer cualquier cosa en tus fantasías sin miedo a las consecuencias. En el mundo real, me temo que no podemos darnos ese lujo.

5. Disfrute de la vida fuera del trabajo.

Aunque el trabajo es una parte muy importante de la vida, no es la única. A veces, debes recordar que es solo un trabajo. Hay una vida fuera del trabajo. Hay una vida fuera de tratar con su jefe, a menos que esté casado con él o tenga algún tipo de relación extraña. En ese caso, es posible que se quede atascado.

A decir verdad, todos somos un grupo de locos que estamos tratando de descubrir cómo navegar en el trabajo con otro grupo de locos. Una vez que nos damos cuenta de cómo interactuar entre nosotros, la tasa de violencia puede disminuir, pero no contenga la respiración.