Un día encontrarás a alguien que te ame por todo lo que no amas de ti mismo

Toa Heftiba

Te ves en el espejo y tiras y retuerces todo lo que odias. Odias los rollos de tu estómago que ahora parecen ser una parte permanente de ti. Odias las cicatrices que cubren tu cuerpo por fallos y consecuencias del pasado. Odias la forma en que nunca podrás despertar y lucir semi normal. Odias, odias, odias.

Ves esa calificación en tu papel y tu puntaje SAT, y quieres vomitar. Trabajaste tu trasero. Estudiaste hasta el amanecer. Pero tu puntuación dice lo contrario. Tus calificaciones dicen lo contrario. Trabajaste tan incansablemente, ¿y para qué?

Miras hacia tu pasado constantemente, casi obsesivamente, y te castigas por lo que hiciste o no hiciste. Piensas y analizas demasiado lo que podrías haber hecho de manera diferente para cambiar dónde estás ahora. pero no puedes cambiar eso. Al igual que no puedes cambiar tu corazón.

No importa si tienes veinte o cincuenta años. Todos tenemos pequeñas y grandes cosas que no nos gustan de nosotros mismos, por mucho que tratemos de no hacerlo. Incluso las cosas que la mayoría de la gente ni siquiera notaría, las despreciamos, ya sea por el espacio en nuestros dientes frontales o nuestra incapacidad para hacer que una conversación informal no sea incómoda.

No importa si eres Beyonce o si trabajas en un puesto de perritos calientes (como hice yo una vez). Todos tenemos nuestras inseguridades. Nuestros defectos que no vemos como lindos. Y no importa cuán confiados estemos en nuestra piel, siempre habrá pequeñas cosas que queremos cambiar sobre nosotros mismos, nuestras cicatrices y nuestro pasado. Pero, un día, conocerás a alguien que amará esas partes de ti.



Un día conocerás a alguien a quien le importará un carajo el lugar al que fuiste a la universidad. ¿Y si no fueras a la universidad? Les encantará eso de ti. Ellos van a amor que eligió tomar el camino poco convencional. Que eligió ir contra la corriente.

Un día conocerás a alguien que no querrá que tus partes blandas se vayan. Te verán fruncir el ceño ante tu reflejo y envolver sus brazos a tu alrededor, diciéndote y prometiéndote que eres hermosa. Adorarán tu cuerpo tal como es y harán una mueca de dolor cada vez que lo llames feo. Porque para esta persona, su cuerpo será el más sagrado y hermoso de esta tierra.

Un día, conocerás a alguien que no fruncirá el ceño ni negará con la cabeza ante tu pasado. No te dirán que fuiste tonto o estúpido por cometer esos errores. No te harán sentir peor de lo que ya te sientes.

Esta persona te amará por todo lo que no amas de ti. Les encantarán sus errores y contratiempos pasados. Adorarán tu risa extra fuerte y la forma en que puedes comer más pizza que ellos. Les encantará cómo cuando estás nervioso te muerdes las uñas, que ya son demasiado cortas, y les encantará tu cuerpo, sin importar lo imperfecto que creas que es.

Lo más importante es que te recordarán todos los días que eres digno de amor por ti mismo. Y te recordarán que sigues siendo increíblemente adorable incluso después de todo este tiempo.